Sesión de evaluación del primer año del proyecto.
Descripción del proyecto
Cuando un proyecto comunitario arranca, es fácil avanzar sin parar a revisar qué está funcionando y qué no. El riesgo: perder cohesión, claridad y energía del equipo.
El proyecto de la Comunalitat de Salt nace con la intención de generar espacios de relación vecinal y de debate sobre necesidades colectivas para dar una salida común a necesidades compartidas, así como para promover la creación y consolidación de espacios de intercooperación y ayuda mutua. Lo conforman tanto vecinos a título individual como entidades que desarrollan su actividad en Salt y el propio ayuntamiento.
Aunque la asociación ya hace años que está en activo, este ha sido el primer año del proyecto Comunalitat, y sus miembros consideran necesario parar y evaluar cómo ha ido este inicio. Para ello, deciden contar con una facilitación externa que les ayude a ordenar lo vivido y tomar decisiones sobre el futuro.
Una sesión de evaluación bien facilitada permite alinear miradas, tomar decisiones estratégicas y reforzar el compromiso del equipo en pocas horas.
Contribución de El Camino del Elder
Diseñamos una sesión centrada exclusivamente en la evaluación estratégica del proyecto, estructurada en dos bloques: Un primer espacio colectivo para leer el clima del equipo, el nivel de energía y el grado de pertenencia de sus miembros; y un segundo bloque orientado a revisar el modelo de gobernanza y la estructura de roles (formales e informales), atendiendo a las distintas formas de contribución dentro del proyecto
El objetivo: comprender qué está pasando, identificar bloqueos y detectar oportunidades concretas de mejora.
Resultado obtenido
La sesión permitió identificar de forma clara los principales puntos de mejora del proyecto, generar decisiones sobre posibles ajustes en gobernanza y roles, construir una lectura compartida sobre el momento del proyecto y reforzar el sentido de pertenencia y compromiso del equipo
Además, el espacio facilitado permitió que las participantes expresaran su vivencia desde la multiplicidad de roles que habitan dentro del proyecto, ampliando la comprensión colectiva y favoreciendo la empatía entre los distintos agentes implicados.
Parar unas horas para revisar un proyecto no es un lujo, es una condición para su sostenibilidad. Cuando no se hace, aparecen desalineaciones, desgaste y pérdida de impulso.
Este tipo de sesiones es especialmente útil para redes comunitarias, cooperativas o proyectos multiactor que necesitan parar, ordenar y decidir cómo seguir.
En El Camino del Elder diseñamos y facilitamos sesiones de evaluación que permiten comprender qué está pasando, tomar decisiones claras y cuidar al equipo que sostiene el proyecto.
Si estáis en un momento similar y necesitáis ordenar lo que está pasando para decidir con claridad, podemos diseñar una sesión a medida para vuestro equipo.
